Guardianes de la Tierra, del Agua, del Aire y del Fuego.
Los Elementales son conciencias vivas de la naturaleza que sostienen el equilibrio entre los mundos -visible e invisible-.

¿Qué son los Seres Elementales?
Son formas condensadas del fluido vital –prana o energía- con una consciencia e identidad propia conectados directamente con los 4 o 5, Elementos del Planeta Tierra.
Formas condensadas del fluido vital significa que tienen una forma material, que las personas podemos ver, tocar, sentir o percibir a través de nuestros sentidos.
Vamos, que los Elementales tienen un cuerpo.
Por ejemplo, un Elemental puede verse en forma de roca.
Los Elementales tienen también una consciencia, inteligencia e identidad propia, pueden actuar con una individualidad que los distingue de «otro» que no son ellos. Siguen su propia intención.
Por ejemplo, un Elemental puede comunicarse contigo a través del pensamiento, y como tal, es diferente a ti, y tú eres diferente a él por eso están comunicándose.
¿Cómo se ordenan los Elementales dentro del mundo espiritual?

Desde una comprensión mayor, todo lo que existe proviene del Uno, venimos de una misma Mónada Yo Soy que existe en un plano de la conciencia más elevado (9D o superior) dónde no hay separación entre cuerpo y alma, individuo y existencia.
A medida que la consciencia se densifica hacia la experiencia material (3D), la Consciencia del Uno se expresa en formas más específicas: cuerpos, identidades, ritmos, almas, funciones, más individuales que hacen al entramado de la vida.
Por esto, yo me veo diferente que tú y tengo un cuerpo distinto. Esto es igual con los elementales.
Elementales y Guías Espirituales
Los Seres Elementales son un tipo de Guías Espirituales vinculados directamente al mundo material y a los elementos de la Tierra.
Su función principal es sostener, organizar y armonizar la vida en los planos densos.
No son lo mismo que nuestros Maestros Guías o Espíritus Guías de Luz, que acompañan procesos de conciencia más individuales o de alma humana.
Los Elementales trabajan al servicio del equilibrio de la creación.

Conciencia individual y conciencia colectiva
Existen Elementales de diferentes tamaños, formas, ritmos y niveles de conciencia.
Algunos poseen una conciencia más localizada e individual, mientras que otros amplían su campo de percepción y se vuelven conciencias más colectivas.
Podríamos decir que, en ese proceso de expansión, una conciencia Elemental puede devenir en un Deva, percibiendo y sosteniendo un campo de información más amplio.
Una imagen sencilla para comprenderlo es esta:
el Elemental puede ser el espíritu de un árbol, mientras que el Deva es la conciencia del bosque entero.
El Deva actúa como una Divinidad o Espíritu Guardián de un lugar, un ecosistema o un territorio.
Así como cada ser humano se percibe distinto, con un cuerpo, una historia y una función propia, lo mismo sucede en el reino elemental.
La diversidad de formas no implica separación, sino distintas expresiones de una misma fuente de conciencia.
En otro apartado profundizo específicamente en el mundo de los Devas.
¿Cómo los percibimos?
Los Seres Elementales pueden percibirse a través de diferentes sentidos, no sólo mediante la vista física.
Por ejemplo, es posible ver el rostro de un Elemental del Aire en una montaña, como sucede en la Montaña del Gegant, en Hostalets De Bas.
En este caso, conviven diferentes tipos de elementales y espíritus, así como conciencias que podríamos llamar superiores e inferiores según la comprensión de la 3D.
La misma montaña puede ser percibida como un Ser Elemental Superior, un Deva, mientras que en su interior y a lo largo de todo su recorrido habitan elementales de jerarquía más localizada, como Elementales de Aire, de Tierra y de Agua.
Además de verse, los Elementales también pueden escucharse.
En montañas muy grandes, como la Cordillera de los Andes, es posible percibir sonidos o mensajes de los Elementales del Aire, incluso cuando no se manifiestan de forma visible ante los ojos físicos.
La manera en que los percibimos tiene más que ver con nuestra propia capacidad mediúmnica que con los Elementales en sí.
Ellos están presentes; la diferencia radica en nuestra sensibilidad, apertura y forma de percepción.
Existen distintos tipos de Elementales que interactúan con la materia de maneras diversas.
Se los agrupa por elementos, y cada elemento, a su vez, posee múltiples formas de manifestarse.
Es importante recordar que esta división es artificial y responde a una forma de comprensión propia de la 3D, utilizada únicamente para intentar explicar cómo la materia y el espíritu se expresan en el Planeta Tierra.
Cada Ser Elemental está relacionado con un elemento específico y, por lo tanto, encarna las cualidades de ese elemento.
Los 4 Elementos y Elementales

Aire

Agua

Tierra

Fuego
Aire
Su energía:
Los percibimos con una polaridad más masculina. Transmiten fuerza y a la vez sabiduría de la invisibilidad, el pensamiento, la comunicación, inspiración, el aliento vital, el espíritu y la mente superior.
Sus lugares:
Los encontramos mucho en las montañas altas, costados de los estuarios grandes como el Río de la Plata, zonas con vientos huracanados, cielos, nubes, rituales dónde usamos la voz o la canalización.
Ejemplos de Elementales de Aire
Sílfides: guardianas del viento y del aire alto. Las percibimos como presencias ligeras, rápidas, a veces como destellos o corrientes. Acompañan procesos creativos, canto, palabra y canalización.
Espíritus del viento: no siempre tienen forma definida. Se manifiestan como cambios de temperatura, brisas repentinas, sonidos sutiles. Custodian mensajes y señales.



Agua
Su energía:
Los percibimos con una polaridad más femenina. Transmiten la conexión con nuestras aguas internas -fluidos corporales como la sangre-, nuestras emociones, y todo lo que tiene que ver con el movimiento. La conexión con nuestros ancestros, el linaje, la memoria, la sanación y lo inconsciente.
Sus lugares:
Elementales de Agua están asociados a lugares dónde hay cuerpos de agua: lagos, mares, océanos, ríos, cascadas, cañadas, arroyos. También en rituales de agua, baños, lágrimas conscientes, rituales de útero y corazón.
Ejemplos de Elementales de agua:
Ondinas: espíritus de ríos, lagos y aguas dulces. Custodian el fluir emocional y la limpieza energética.
Nereidas: espíritus del mar cercano a la costa, ligadas al vaivén emocional.
Espíritus de manantiales, fuentes y pozos: custodios de memorias antiguas del territorio y del linaje humano.
Sirenas (arquetípicas): no románticas; conciencias del agua profunda y del llamado del alma.



Tierra
Su energía:
Los Elementales de la Tierra pueden percibirse con una fuerza bastante equilibrada en cuánto a cualidades femenino/masculino, puesto que por un lado sostienen -energía masculina- y por otro, pueden parecer casi inmóviles -energía femenina-. Y aprovecho este momento para recordarte y recordarme que estas separaciones femenino/masculino también son artificiales y estoy usándolas nada más porque pertenecen al lenguaje de la Tierra y nos ayudan a nosotros los humanos a entender.
Podemos percibir a estos Seres Elementales de la Tierra como formas de estabilidad, de materia, cuerpo, protección, sabiduría ancestral.
Sus lugares:
Los Elementales de la Tierra aparecen muchas veces en cuevas, volcanes, rocas, árboles, montañas, bosques, cuevas, piedras, cristales, raíces.
Estos Elementales también pueden verse más pequeños o grandes según su identidad. Muchos de ellos son muy pequeños como los duendes o gnomos, y en general, pocas personas podemos percibirlos con el ojo humano porque además, son muy rápidos.
Ejemplos de Elementales de la Tierra:
Gnomos: cuidadores de minerales, cristales y metales.
Duendes: espíritus del bosque y de la tierra fértil.
Entes de las montañas: guardianes antiguos del territorio.
Abuelos de la tierra (visión chamánica): consciencias ancestrales del suelo.



Fuego
Su energía:
De todos los elementos el Fuego es el más difícil de manipular puesto que su cuerpo material es bastante etéreo. Esta cualidad lo hace bastante peculiar y por esto está en el final.
Como Elemental puede transmitir una energía de transformación, puesto que como elemento el fuego nos hace de puente para elevar la materia al espíritu, cambiar de forma. Este Elemental actúa también con ese propósito. Representa también la voluntad, pasión, poder, e incluso destrucción creativa.
Sus lugares:
Los Elementales de fuego aparecen en lugares dónde hay fuego, por ejemplo, fogatas, incendios, chispas, cenizas, objetos o cosas que han sido quemadas, y en volcanes también pueden aparecer estos Elementales. En la sangre y la kundalini.
Ejemplos de Elementales de fuego:
Salamandras: elementales del fuego interno y externo; trabajan con la alquimia del alma.
Espíritus del sol: fuerza vital y conciencia creadora.
Guardianes del fuego ritual: presentes en ceremonias chamánicas y círculos sagrados dónde se convoca al fuego.
Dragones de fuego (en planos sutiles): energías primordiales de transformación.



¿Y el éter?
El éter o el Quinto Elemento es diferente a los demás y por eso quise dejarlo después del fuego. El fuego ya empieza a conectar lo inmaterial con lo material, y el éter, viene a sostener el campo cuántico, es un campo vibracional que lo contiene todo y en este caso, a todos los elementos. Como tal, radica afuera del tiempo-lugar tal como lo entendemos en la 3D.
Si Aire, Agua, Tierra y Fuego expresan cualidades específicas de la materia y la energía, el Éter es el espacio de conciencia donde esas cualidades existen, se organizan y se interrelacionan.
El Éter no se manifiesta como forma densa, como los demás elementos, sino como presencia, vibración y frecuencia.
Es el tejido invisible que une lo material con lo espiritual, y puede ser que las personas con mediumnidad visual puedan llegar a percibirlo mediante los ojos del alma.
Desde el Éter emergen los demás elementos y hacia el Éter regresan. Imagínate que si pusieras los 4 elementos en línea recta como si de uno se pasara a otro, el éter sería el regreso hacia el primer momento y entonces esta línea se convertiría en un círculo.
Por eso, no puede ordenarse de la misma manera ni describirse a través de lugares físicos concretos, aunque lo impregna todo.
El Éter está asociado a:
- el campo de información y sabiduría
- la memoria de la Tierra
- los Registros Akáshicos
- el espacio del Yo Soy
- la conciencia de Unidad
No hablamos aquí de Elementales del Éter como entidades separadas del mismo modo que los otros elementos, sino de conciencias que operan en planos más sutiles, sosteniendo la coherencia entre los mundos visibles e invisibles.
El Éter es el Puente.
El lugar donde no hay separación entre materia y espíritu.
Desde este plano, los Elementales, los Devas, los seres humanos y toda forma de vida compartimos una misma matriz de origen.

Algo importante que quiero que sepas
Las culturas originarias no aprendimos a conectar con los Elementales: nacimos en relación con ellos.
Las personas que somos descendientes de los pueblos originarios hemos caminado siempre en vínculo con los cuatro Elementos, y estos cuatro elementos están directamente relacionados con nuestros cuatro cuerpos.
Desde aquí, la comunicación con la Tierra, los Elementales y los campos sutiles no requiere intermediarios para nosotres: es un saber encarnado, transmitido de corazón a corazón, de generación en generación, de célula a célula.
Por eso, cuando los cuatro Elementos están activos en el cuerpo, la escucha es natural y el acceso a otros campos de conciencia —como los Registros Akáshicos— sucede sin aprendizaje, como una extensión del diálogo vivo con la Tierra.
Acercarnos a los Elementales nos muestra que la materia tiene conciencia…
Cada árbol, piedra, río, tiene información, sabiduría y conciencia.
El camino no es ver más sino escuchar mejor.
Cuando cierras los ojos, cuando escuchas el silencio, cuando te das una pausa, empezarás a notar todo eso que estaba ahí… y siempre estuvo conectando tu cuerpo y tu corazón, con el Todo que Es.
Si después de leer te quedó algo resonando en el cuerpo y sientes que quieres practicar más la conexión con los Elementales y tus Guías, te dejo el Puente que es una práctica de 15′ de respiración y danza para habitar tu cuerpo desde una nueva consciencia.

